Los sistemas de aire acondicionado de volumen de aire variable ofrecen una alternativa adecuada y eficiente para la climatización de edificios con distintas necesidades de temperatura.

Este tipo de sistemas comparte características con los de volumen de aire constante (VAC), aunque algunos de sus elementos son distintos y es importante que los identifiques con precisión para saber de qué manera trabaja cada uno.

En un sistema de VAV el principio de operación básicamente es “temperatura constante-volumen variable”. Están diseñados para suministrar aire a un gran número de espacios en cantidades variables, que fluctúan desde un mínimo preestablecido hasta la plena carga del diseño, normalmente el volumen mínimo equivale al 20 o 25 por ciento del máximo.

Un sistema simple de VAV debe contar con lo siguiente:

• Una unidad manejadora de aire con ventilador de volumen variable (variador de frecuencia), un serpentín de enfriamiento, posiblemente un serpentín de calefacción, controles, filtros, caja de mezcla, y opcionalmente un ventilador de retorno o desfogue.

• Ducto de inyección.

• Cajas de Volumen de Aire Variable un su propio termostato para cada zona independiente a controlar.

• Termostato y controlador para cada unidad terminal

• Ducto de retorno o pleno